lunes, 22 de marzo de 2010

Clase de gimnasia.

Es verdad. No tengo tiempo para ir al gimnasio. No resisto aparatos que endurecen el cuerpo y lo ponen en su lugar.
Yo se que con paciencia podría fascinar a cualquier mujer, irrumpir en las playas bien bronceado y firme. Despertar pasiones, deseos inconfesables y propuestas confesables.
Suena bien. ¿A quién no le gusta ser el elegido por todas?.
El más mirado, el más solicitado, percibir la codicia del que mira y no toca. Pero es verdad, no tengo tiempo.
En unos meses ya estaría en forma, como los otros. Es una lucha, no todos lo sabemos. Que gane el mejor, el más marcado.
Los otros nos perdemos esa gloria mientras leemos libros, hablando de lo que sentimos, y amando a una sola mujer ♥