Una persona que se fija en un reloj, sabe que hora es.
Una persona que se fija en dos relojes, nunca está seguro de la hora correcta.
Una persona que se fija en dos relojes, nunca está seguro de la hora correcta.
Esta situación sucede a menudo en nuestras vidas. Si nuestros ojos se dirigen a un lugar en determinado, vamos a saber lo que realmente queremos.